Ve de qué estás harto

Convertir un plan en una lista es mecánica. Decidir qué cocinar el jueves no lo es, y el tablero está para esa mitad.
Cuánto hace que lo hiciste

Aquí hay un solo color de acento y se gasta entero en nunca, así que un plato que
escribiste y no has cocinado es lo más llamativo de la pantalla. hace 9 d a plena
intensidad ya vuelve a tocar. hace 6 d con un reloj, en gris, sigue descansando.
Qué hay ya en la semana

Un punto de color y un día de la semana significa que ya está dentro de la ventana que miras, y el punto lleva el color del tipo de comida, así que coincide con la barra del calendario abierto al lado. Un icono de calendario, en gris, está planificado más lejos de lo que ves ahora.
Tú pones dónde cae la línea

Tres días y casi nada descansa. Veintiocho y tiene que pasar un mes. El umbral es excluyente, así que un plato cocinado hace exactamente una semana vuelve a estar disponible con un descanso de siete días.
Cada palabra clave lleva además cuánto de ella has planificado, que es lo que te enseña una semana de lo mismo antes de terminar de montarla. Aquí nada puntúa ni aprende lo que te gusta. Cuenta, y después decides tú.